Representatividad vs. Bicameralidad

Estoy a favor de la bicameralidad. Creo que puede promover una mejora en la calidad del debate público sobre temas de interés nacional.

Sin embargo, también creo que Lima está sobrerrepresentada. Y, por lo tanto, que el resto del país está subrrepresentado.

La propuesta de bicameralidad más recurrente establece que el senado sea elegido por distrito electoral único y que el número total de parlamentarios no varíe. Lo primero, para darle un carácter nacional al cargo de senador. Lo segundo, para reducir los temores en la opnión pública sobre un potencial crecimiento del desprestigiado sistema político.

Esta forma de bicameralidad tendría como resultado una reducción de la representatividad y una consecuente exacerbación del centralismo.

Hoy en día cada congresista representa, aproximadamente a 230 mil peruanos. ¿Cómo diablos lo hacen? Fácil: no lo hacen; en la práctica no representan.

Si reducimos el número de congresistas de 130 a 100. Cada congresista tendría a su cargo la voz de 300 mil peruanos. Si ya era difícil que 230 mil peruanos sepan a quien reclamarle que el congreso no funcione como quieren; 300 mil no van ni siquiera a soñar con hacerlo.

Por otro lado, pasar a elegir 30 senadores por distrito electoral único profundizará la sobre representación de Lima en el parlamento; es decir, reduciría también la representatividad del resto del país.

La mayoría de los senadores electos serían limeños o tedrían su residencia estable en Lima, pues aquí es más fácil conseguir los recursos, así como los votos necesarios para vencer en una campaña nacional.

Bicameralidad: sí. Pero con un senado elegido vía distrito electoral múltiple y con un sustancial aumento de los miembros del parlamento.